
Nuestro bebé a prueba de frío.
¿Qué necesitamos saber para mantener a nuestro hijo protegido cuando llega el frío?

Tu bebé debe estar vestido con la misma cantidad de capas que lleves tú. No por ser más pequeño significa que deba usar más capas de ropa que una persona adulta para mantenerse caliente. Así por ejemplo si estás utilizando una camiseta, un jersey y una chaqueta, tu bebé puede llevar tres capas también.
Sombreros y gorros. Los bebés y los niños pierden gran parte de su calor corporal por la cabeza. Esto puede provocar que los pequeños se sientan enfermos. Asegúrate de tener una buena colección de gorros y sombreros (es recomendable que le cubran las orejas).
Protección solar. Durante los meses más fríos todavía brilla el sol. Es importante usar un protector solar en otoño, y en invierno cuando el sol brilla sobre la nieve, ya que puede reflejar con dureza al bebé.
Si la ropa del bebé se moja por la lluvia o la nieve, cámbiale lo antes posible. El cuerpo del bebé recibe el frío de forma muy rápida. Una buena opción es disponer de chubasqueros para las lluvias en otoño (y en primavera) y chaquetas más gruesas para el invierno.
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