
Cómo ayudar a tu bebé a dormir lo suficiente

Uno de los principales temas de conversación de los nuevos padres es sobre el sueño del bebé o la falta del mismo. Si se mantiene despierto por la noche o pasamos largos periodos durante el día tratando de calmar al bebé es posible que pienses si tu bebé está durmiendo lo suficiente y cómo puedes ayudarle a conseguir el sueño que necesita y, de paso, darte a ti un respiro.
Los recién nacidos pueden dormir durante unas diecisiete o dieciocho horas al día, pero existen un par de razones por las que puede parecer que lo hagan menos. Para los recién nacidos no hay diferencia entre el día y la noche y tienen que ir aprendiendo poco a poco que la noche es para dormir. De hecho, muchos bebés recién nacidos pueden tener sus periodos más activos por la noche y sus periodos intensos de sueño durante el día.
Si esto le ocurre a tu bebé, no es que él asocie la oscuridad con el permanecer despierto si no que posiblemente, durante el embarazo, el bebé adoptó un ritmo más tranquilo durante el día y más activo cuando su mamá descansaba por la noche.
Otro motivo por el que el bebé puede despertar continuamente por la noche, es su necesidad de alimentarse con frecuencia. El estómago de un nuevo bebé es pequeño, por lo que al principio despertará constantemente para alimentarse. Cada bebé es diferente, pero lo más normal es que despierten cada tres o cuatro horas para alimentarse. Y por supuesto, si él despierta cada tres o cuatro horas, tu también lo tendrás que hacer.
Comprueba que tu bebé descansa bien. Cuando él permanece despierto por la noche, podría parecernos que mantenerlo despierto durante el día ocasionaría que descansara mejor durante la noche. Pero sobre todo durante las primeras semanas, la mayoría de los bebés necesitan dormir mucho durante el día y, aunque te pueda parecer extraño, un bebé descansado suele dormir mejor durante la noche. De echo, a la mayoría de los bebés no les gusta permanecer despiertos por más de una hora y media o dos horas, y si se mantienen despiertos más tiempo, suelen llegar a ponerse irritables y resultarles más difícil el dormir.
Aprende a distinguir los signos del sueño. Al principio puede ser difícil distinguir si tu bebé llora de sueño o de hambre, si está aburrido o cansado. Algunos síntomas que pueden ayudarte a darte cuenta de que tu bebé tiene sueño pueden ser que se tire de sus orejitas o que se frote los ojos. Con el tiempo aprenderás a reconocer las señales propias de tu bebé que te indicarán cuándo necesita una siesta.
¿Cómo ayudar a tu bebé a dormir y a descansar mejor?
Cambio de pañales. La succión es un trabajo agotador para el bebé y a muchos recién nacidos les encanta quedarse dormidos después de la toma, a menudo, sobre el pecho de su madre. Progresivamente, tendrás que ir tratando que el bebé asocie el alimentarse con el dormirse enseguida, aunque en las primeras semanas sea lo más normal. Cambiarle el pañal después de la comida hará que poco a poco vaya desapareciendo esa asociación, y le ayudará a descansar mejor y a dormir una buena siesta puesto que se encontrará alimentado y limpio.
Sostén al bebé cerca de ti. A los recién nacidos les encanta la sensación de seguridad que reciben al ser abrazados y mecidos suavemente por ti. Esto le ayudará a calmarse y a conciliar el sueño.
Hablar y cantar.Tu bebé encuentra en tu voz un sonido muy reconfortante, sobre todo si le hablas con palabras suaves o le cantas cuando lo tienes en brazos.
El uso de un porta bebés en forma de cabestrillo. Una mochila porta bebés puede darle al recién nacido la tranquilidad de su cercanía al tiempo que te deja hacer tus cosas. Su movimiento continuo y a veces imprevisible, puede dificultar un poco dormirse al bebé. No se preocupe si llora durante unos minutos, pero si lo hace durante más tiempo, puede ser otra causa distinta la que le provoque el malestar.
Dar un paseo en el cochecito. Un paseo diario al aire libre hará mucho bien a tu bebé y el constante movimiento puede ayudarle a dormir. El aire fresco también ayudará a tu bebé a descansar mejor. Prueba a ponerlo a dormir la siesta en su cochecito en el jardín o en el balcón.
Evita tener la casa en completo silencio durante el día. Los bebés están acostumbrados al ruido cuando se encuentran en el vientre materno. Algunos sonidos pueden resultar reconfortantes para el bebé. Habituando al bebé a los sonidos cotidianos de la casa, le ayudaremos a distinguir mejor entre el día y la noche.
Una vez que tu bebé tenga unas seis u ocho semanas, se le puede ir enseñando a diferenciar mejor entre el día y la noche, estableciendo por ejemplo una rutina nocturna con tramos más largos de sueño.
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